Reportaje

Así afecta la situación geopolítica a los medicamentos en España

Preguntas clave para entender cómo impacta en la industria farmacéutica, los sistemas sanitarios y en los pacientes la inestabilidad global

Conflicto en Oriente Medio, aranceles y política de Nación Más Favorecida, los puntos candentes

abril 2026

El desarrollo de un nuevo medicamento es un proceso largo, complejo y de alto riesgo. Cada nuevo tratamiento —desde una terapia para la diabetes hasta un fármaco para una enfermedad rara— es el resultado de años de investigación, miles de profesionales implicados y una inversión muy elevada que se financia, en gran parte, gracias al retorno de los medicamentos que ya están en el mercado. Durante décadas, el mercado farmacéutico estadounidense, a través del sistema sanitario de su país, ha financiado una parte muy relevante de esa innovación global.

Por eso, las decisiones de Estados Unidos sobre el precio de los medicamentos no solo afectan a su propio sistema sanitario, sino que pueden tener un impacto directo en la capacidad de la industria farmacéutica para seguir investigando y en la llegada de nuevos tratamientos a Europa y al resto del mundo. La nueva política de Nación Más Favorecida (NMF), anunciada por el Gobierno de Donald Trump el año pasado, quiere asegurar que EEUU no pagará por ciertos fármacos más que los países con mayor nivel de renta, trasladando presión hacia los mercados europeos y reabriendo la discusión sobre la competitividad global del sector bio-farmacéutico.

Además, esta política llega acompañada de una segunda línea de presión: amenazas arancelarias e incentivos para empujar a las empresas a invertir y producir más en Estados Unidos. Es decir, una estrategia de doble pinza —precios más aranceles— que está reconfigurando el tablero global de la industria farmacéutica.

Todo esto sucede en un momento geopolítico especialmente complejo. El conflicto en Oriente Medio desatado por la guerra en Irán está generando una gran incertidumbre en los mercados energéticos y logísticos, con potenciales repercusiones en los costes de producción y suministro de medicamentos. Si la guerra se alarga, la situación podría asemejarse a lo ocurrido con el conflicto en Ucrania y el impacto en la inflación causado por el aumento del precio de la energía. Entonces se superaron los 900 millones de euros de impacto para las empresas farmacéuticas por costes energéticos y encarecimiento de materias primas.

Esta situación se suma a un escenario en el que Europa ya venía perdiendo competitividad frente a Estados Unidos y China en investigación biomédica, fabricación e inversión. Europa debe reaccionar para revertir la pérdida de competitividad que lleva padeciendo las dos últimas décadas si no quiere quedarse a la cola en investigación biomédica y, por tanto, en el acceso de sus pacientes a nuevos tratamientos.

Este reportaje responde a las principales preguntas que plantea la política NMF, los aranceles y el nuevo contexto internacional, y analiza cómo podrían afectar tanto a Europa como a España y, por supuesto, a los pacientes.

1. ¿Por qué la actual situación geopolítica internacional es clave para entender el futuro de los medicamentos en Europa y en España?

El desarrollo y la llegada de nuevos medicamentos dependen de un equilibrio global muy delicado entre innovación, inversión, producción y acceso al mercado. Las decisiones que está tomando Estados Unidos sobre los precios de los medicamentos, junto con la amenaza de nuevos aranceles y un contexto geopolítico marcado por conflictos internacionales como el de Oriente Medio, están generando una presión inédita sobre ese equilibrio. Todo ello puede afectar a la capacidad de Europa para seguir siendo competitiva en investigación biomédica, atraer inversión, mantener la fabricación de medicamentos y garantizar que los pacientes accedan a tiempo a los nuevos tratamientos.

2. ¿Por qué el conflicto en Irán añade incertidumbre a la economía global y qué efectos puede tener en los mercados internacionales?

El conflicto en Irán se suma a un contexto geopolítico ya muy complejo y genera una nueva fuente de incertidumbre y volatilidad para la economía global. Su impacto es especialmente relevante en los mercados energéticos, debido al papel estratégico del estrecho de Ormuz, por donde circula una parte muy significativa del petróleo y del gas natural licuado que se transporta por vía marítima. Las tensiones en esta región ya están provocando alteraciones en los precios de la energía y en los mercados financieros, con posibles efectos inflacionistas si el conflicto se prolonga, como ya ocurrió en otras crisis geopolíticas recientes.

3. ¿Cómo puede afectar la crisis en Oriente Medio a la industria farmacéutica y al acceso a los medicamentos?

Aunque el conflicto no afecta de forma directa al sector farmacéutico, una crisis prolongada puede tener un impacto indirecto relevante. El encarecimiento de la energía, de las materias primas y del transporte internacional incrementa los costes de producción y de suministro de los medicamentos. A diferencia de otros sectores, la industria farmacéutica opera en un entorno de precios regulados, lo que impide trasladar estos sobrecostes al precio final, lo que implica que deben ser asumidos por las compañías. En situaciones anteriores, como la guerra en Ucrania, el sector ya absorbió un fuerte aumento de costes para garantizar el suministro de medicamentos, y ese compromiso con los pacientes vuelve a ser clave en un contexto de creciente incertidumbre internacional.

4. ¿Qué es la política de la Nación Más Favorecida y por qué la quiere aplicar EEUU?

La política de Nación Más Favorecida (o Most Favoured Nation) es una medida impulsada por Estados Unidos, anunciada en mayo de 2025, que busca que el país no pague por algunos medicamentos un precio más alto que el que se paga en otros países desarrollados (una lista de países de la OCDE con un Producto Interior Bruto [PIB] per cápita superior al 60% del PIB de EEUU). En la práctica, Estados Unidos compara los precios internacionales y establece como referencia el más bajo para fijar lo que pagarán los programas sanitarios estadounidenses. Su objetivo es reducir el coste de los medicamentos que paga el sistema sanitario norteamericano.

5. ¿Qué países utiliza EEUU para referenciar los precios y por qué los medicamentos son más caros allí que en Europa?

Dependiendo del programa sanitario estadounidense, se comparan precios de países como Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Suecia, Suiza, Australia, Japón, entre otros, entre los que también está España. La referencia de precios entre sistemas sanitarios es algo que ya usan los países en Europa para fijar los precios de los medicamentos.

Por otro lado, los precios son diferentes en EEUU frente a Europa porque los sistemas sanitarios son muy distintos. En el viejo continente, los sistemas sanitarios son públicos, ofrecen cobertura universal y los precios de los medicamentos están intervenidos. En EEUU existe un sistema mixto y fragmentado con intermediarios privados que influyen en el precio de los medicamentos.

6. ¿Cuál es el impacto de imponer aranceles a los medicamentos?

El pasado 3 de abril la Administración Trump publicó una Declaración por la que aprueba oficialmente un nuevo marco de aranceles para las importaciones de productos farmacéuticos. En concreto, para Europa, y España, el techo se ha fijado en un 15% (con algunas excepciones), una decisión que tendrá un coste directo sobre los pacientes, los sistemas sanitarios y la industria farmacéutica en Estados Unidos y Europa. Los medicamentos no son un producto de consumo sin más; son un bien estratégico y vital para el bienestar de la sociedad y no debe implantarse ninguna medida que obstaculice su llegada a los pacientes y permita el acceso a los tratamientos a los profesionales y a los sistemas sanitarios.

7. ¿Qué papel juegan los aranceles en la nueva estrategia de Estados Unidos sobre los medicamentos?

Los aranceles forman parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para reforzar su posición industrial. Junto a la política de precios de Nación Más Favorecida, la amenaza de nuevos aranceles busca incentivar que las compañías farmacéuticas inviertan y produzcan más dentro del país. Esta combinación de presión sobre los precios y barreras comerciales puede influir en dónde se decide investigar, fabricar y lanzar nuevos medicamentos, con consecuencias para Europa y para el acceso de los pacientes a la innovación biofarmacéutica.

8. ¿Qué implicaciones tiene esta situación para la competitividad de Europa y de España en el ámbito del medicamento?

Europa atraviesa una difícil etapa de pérdida de competitividad frente a EEUU y China, fundamentalmente, en materia de investigación, fabricación y puesta en marcha de nuevos medicamentos. Europa era líder mundial en el lanzamiento de nuevas soluciones para los pacientes en los años 90. En la década de los 2000 perdió el primer puesto ante EEUU. Y en 2024 China superó a Europa por primera vez, relegando a la UE a la tercera posición mundial.

Si los precios en EEUU bajan presionando a los europeos, podría:

  • Reducir los ingresos destinados a I+D en Europa.
  • Poner en riesgo la autonomía estratégica del continente.
  • Desincentivar inversiones en fabricación y ensayos clínicos en la región.

La nueva situación ahondaría la crisis de competitividad que está sufriendo Europa en los últimos 20 años. Y, en concreto, la política de NMF puede tener un impacto directo en los lanzamientos de nuevos medicamentos en la región europea.

9. ¿Pueden subir los precios de los medicamentos en Europa por esta medida?

No. En Europa los medicamentos financiados tienen precios intervenidos por los gobiernos. En España, por ejemplo, los precios de los medicamentos financiados se van erosionando con el tiempo. En ningún caso el laboratorio puede incrementar el precio de un medicamento financiado de forma unilateral y es necesario que se acuerde en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos. No obstante, en el contexto de la política de NMF y de nuevos aranceles es posible que los precios de los nuevos medicamentos se vean afectados en Europa, por lo que es necesario conservar medidas de protección como la confidencialidad de los precios negociados de los medicamentos, ya que se presumen menos diferencias entre los precios de lanzamientos en EEUU y la UE.

10. ¿Por qué no se conocen todos los detalles de los precios que paga el Estado por los medicamentos en España?

El precio oficial de los medicamentos financiados en nuestro país es público; lo publica el Ministerio de Sanidad. Lo único que no se hace público es el descuento final que el Estado negocia con cada compañía. ¿Por qué no? Porque si esos descuentos se publicaran, España perdería capacidad para negociar precios más bajos, ya que otros países pedirían automáticamente las mismas condiciones y las empresas dejarían de ofrecer descuentos adaptados a cada sistema sanitario.

En resumen: la transparencia existe, pero la parte de los precios y otras condiciones de financiación negociadas se mantienen confidenciales para proteger al Sistema Nacional de Salud y garantizar que España pueda seguir obteniendo mejores precios.

11. ¿Puede la nueva política de EEUU aumentar el gasto sanitario público en España?

El gasto farmacéutico es solo una parte del gasto sanitario total y, además, los medicamentos generan ahorros en otras áreas, como hospitalizaciones, urgencias, bajas laborales o pensiones. Un reciente informe de Analistas Financieros Internacionales (Afi) cifra en dos tercios del volumen total de gasto farmacéutico público el ahorro generado en otras partidas del presupuesto público, a causa del ahorro que la mejor salud de la población que consiguen los nuevos medicamentos. Y ello sin tener en cuenta los ahorros que producen en el ámbito privado, como las bajas laborales o la menor necesidad de cuidados para los enfermos. El precio de un medicamento debe basarse siempre en el valor que aporta para el paciente y el sistema sanitario

No obstante, el SNS está claramente infrafinanciado: el gasto sanitario público español está muy por debajo de la media europea, tanto en términos per cápita como en términos de % del PIB.

El reto es valorar adecuadamente la innovación y acelerar su llegada a los pacientes. El medicamento debe verse como una inversión, no como un gasto: cada euro invertido en nuevos medicamentos genera 4 euros en retorno económico para España.

12. ¿Puede este nuevo escenario tener un impacto en la disponibilidad de nuevos medicamentos para los pacientes en Europa y España?

Ya existe un retraso importante en la llegada de medicamentos respecto a EEUU y otros mercados. En España, los pacientes reciben los nuevos tratamientos, de media, más de 600 días después de su aprobación europea, a lo que hay que sumar más de 150 días, también de media, hasta que tienen una disponibilidad amplia en las comunidades autónomas. La incertidumbre global no ayuda y obliga a estar atentos y a dar señales políticas que apuesten de forma decidida por la innovación biofarmacéutica en Europa y en España.

Tras la reciente revisión de la legislación farmacéutica europea, que desafortunadamente ha carecido de la ambición necesaria para frenar la pérdida de competitividad de Europa, se abren ahora nuevas oportunidades con la futura Ley Europea de Biotecnología, el Espacio Europeo de Datos de Salud y la esperada Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios en España. Todas ellas deben impulsar un verdadero ecosistema de innovación y facilitar accesos más rápidos y predecibles a los nuevos tratamientos.

13. ¿Está en juego la inversión en investigación, producción y ensayos clínicos?

Sí. EEUU está atrayendo enormes inversiones (más de 500.000 millones de dólares anunciados por la industria en los últimos meses) y Europa necesita reaccionar para seguir siendo un actor relevante en innovación, fabricación y ensayos clínicos. En el caso concreto de España, el impacto puede ser muy relevante, porque nuestro país es líder europeo en ensayos clínicos y la producción de medicamentos supera los 20.000 millones de euros al año, siendo el medicamento el quinto producto más exportado. Pero el mantenimiento de este liderazgo requiere un trabajo continuo y políticas de apoyo decididas y estables, así como iniciativas que acorten el tiempo que se tarda en tener disponibles los medicamentos innovadores para los pacientes en España.

14. ¿Existe riesgo para el suministro de medicamentos en Europa?

Hoy por hoy no se prevén problemas de suministro derivados de la política NMF estadounidense o los posibles nuevos aranceles, aunque sí podrían producirse desabastecimientos de medicamentos si se prolonga el conflicto en Oriente Medio.

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