Reportaje

Así puede la industria farmacéutica contribuir a la recuperación económica de España

La crisis sanitaria ha constatado la necesidad de apoyarse en sectores estratégicos y con capacidad tractora sobre otros

Expertos destacan la vinculación entre economía y salud y ven en el sector una oportunidad de inversión para el crecimiento del país

¿Cómo puede la industria farmacéutica contribuir a la recuperación económica de España? Expertos de la economía y la salud lo tienen claro. El sector farmacéutico debe ser uno de los protagonistas de los próximos años en nuestro país. Su capacidad productiva para reaccionar ante una emergencia sanitaria, como se ha demostrado en esta pandemia de coronavirus, unida a la tracción que ejercen sobre otros sectores, sitúa a las compañías farmacéuticas como actores clave en el medio y largo plazo de la reconstrucción social y económica de España.

En esta serie de microvídeos, extraídos de un encuentro celebrado en octubre con los medios de comunicación, el expresidente del Cercle d’Economía y catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona Antón Costas, el profesor de Oncología Molecular y exdirector del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) Mariano Barbacid y el subdirector general de Farmaindustria, Javier Urzay, exponen algunas ideas de cómo la investigación en medicamentos y la industria que la lidera pueden ayudar en los planes de recuperación.

¿Cuál es la industria del futuro? Creo que es la salud, donde la industria farmacéutica es una pieza esencial

Antón Costas
Catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona

Los expertos coinciden en señalar, primero, la necesidad de adoptar como país una estrategia a medio y largo plazo que dé certidumbre al sector y que incluya la visión del medicamento como inversión y no como gasto. “Todo el mundo tiene muy claro, por ejemplo, que si se decide hacer una infraestructura de transportes lo que se mira es el impacto que va a tener esa infraestructura, los efectos que genera sobre el crecimiento económico, sobre la atracción de inversión, sobre el turismo… Es decir, esos efectos que van más allá del puro gasto que se genera. Siempre hablamos del retorno de la inversión en estos sectores, pero para el caso de la sanidad y la ciencia no hacemos habitualmente ese ejercicio”, afirma Javier Urzay.

Desarrollar un medicamento supone 10 años y 2.500 millones de euros. Necesitamos una estrategia que dé certidumbre al sector

Javier Urzay
Subdirector general de Farmaindustria

Con respecto a la investigación, otro de los grandes ejes estratégicos, la colaboración público-privada es, como señala Mariano Barbacid, la clave para potenciar la inversión en I+D en nuestro país. El investigador destaca la labor de liderazgo que ejerce la industria farmacéutica en este campo. Actualmente, la industria farmacéutica es un sector líder en inversión en I+D, con casi el 20% del total de la inversión en este ámbito de la industria en España.

Más del 90% de los fármacos a nuestra disposición han salido de un descubrimiento desarrollado por la industria farmacéutica

Mariano Barbacid
Profesor de Oncología Molecular

Los tres expertos coinciden en señalar que el gasto en salud debe ser una prioridad en las políticas de los próximos años. En España, la sanidad pública ha sido una de las áreas más afectadas por la crisis económica. Nuestro país invierte en el sistema sanitario público apenas el 6% del PIB, cuando hace diez años era el 6,5%, y cuando la media de la Unión Europea supera el 7%. Por este motivo, cada vez más voces coinciden en que hace falta una mayor inversión que, como mínimo, llegue a ese 7% del PIB (obviamente, en valores pre-Covid, ante de la crisis económica sobrevenida y la fuerte caída del PIB).

El gasto en salud es una inversión, no es un mero gasto del cual podemos prescindir ante problemas presupuestarios

Antón Costas
Catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona

Los analistas afirman, además, que junto a la transición ecológica y la digitalización, la investigación biomédica, por su impacto en la salud, se va a constituir como uno de los ejes que van a definir el futuro inmediato de la sociedad. Y la buena noticia es que España está en una posición de privilegio en este campo, como asegura Javier Urzay. Nuestro país es ya una referencia en la realización de ensayos clínicos y para algunas grandes farmacéuticas es el segundo país en ensayos tras Estados Unidos. Esta capacidad para atraer ensayos es un ejemplo claro de la oportunidad que la investigación biomédica ofrece a España y que puede ser determinante para avanzar en el logro de un nuevo modelo de crecimiento económico y de sociedad.

Las capacidades de investigación en España están básicamente en biomedicina. Es donde nuestro país tiene un diferencial

Javier Urzay
Subdirector general de Farmaindustria

De esta manera, España, sostienen, puede convertirse en un hub de inversiones en el sector salud y en el sector farmacéutico. Para ello abogan por trabajar conjuntamente Administración, industria y el resto de agentes del sistema sanitario en una estrategia de país orientada a consolidar un ecosistema de investigación biomédica que sume la investigación básica a la clínica y que afiance el liderazgo de nuestro país en este campo e impulsar el crecimiento de España desde la triple perspectiva sanitaria, económica y social.

La inversión en investigación no da resultados de un día para otro. Si traemos a mil investigadores el resultado no se verá antes de 5 años

Mariano Barbacid
Profesor de Oncología Molecular

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