
Joan Romero, director ejecutivo de ACCIÓ; Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria; Marc Pérez, presidente de Fenin Cataluña; y Mariona Serra, Presidenta de Catalonia.Health.
La presidenta de Farmaindustria participó este jueves en la presentación en Barcelona del ‘Informe de la BioRegión 2025’, elaborado anualmente por Biocat para reflejar el estado del sector las ciencias de la vida y la salud en Cataluña. El informe destaca como Cataluña cuenta con 1.650 empresas en este sector (un 8,3% más que en 2024) y 94 instituciones de investigación, y consolida su peso macroeconómico: representa el 7,6% del PIB catalán y se sitúa como la tercera actividad económica de Cataluña en términos de VAB (valor agregado bruto).
En su intervención, destacó como Cataluña cuenta con los elementos necesarios para ser un polo biofarmacéutico de referencia: con una industria innovadora, un entorno empresarial competitivo y una colaboración público-privada cada vez más consolidada. “Cataluña ha logrado construir un ecosistema donde el conocimiento fluye entre centros de investigación, el sistema sanitario, universidades y empresas, generando un entorno fértil para el desarrollo de nuevos tratamientos y la transferencia de tecnología. Esta sinergia ha convertido a la región en un referente europeo en investigación básica y clínica, con un peso cada vez más relevante de los ensayos en fases tempranas”, apuntó.
«Un dato muy relevante del informe es uno que nos toca muy de cerca a nuestra industria: son los más de 5.700 ensayos clínicos activos actualmente en Cataluña, lo que sitúa a nuestra región como como el 4º hub europeo y el 7º en todo el mundo en número de ensayos clínicos. Esta sinergia ha convertido a la región en un referente europeo en investigación básica y clínica», aseguró. Otras implicaciones relevantes, una de ellas, explicada en el informe: un estudio de los centros CERCA, en la que se demuestra una correlación entre los ingresos económicos que aportan los ensayos clínicos y la capacidad de atraer financiación a las spin-offs que surgen de los mismos centros.
Además, resaltó como Cataluña se ha convertido en la segunda región de Europa en número de empleos en la industria farmacéutica, solo por detrás de Copenhague (Dinamarca) y por delante de Lombardía (Italia) o Frankfurt (Alemania).
“Con estas bases, y en el momento geopolítico actual donde la salud y la investigación biomédica se han convertido en asuntos de soberanía estratégica para los países, Cataluña tiene la oportunidad de convertirse en un verdadero hub mundial en la innovación biofarmacéutica”, aseguró.
Un momento de oportunidad
Esta posición de referencia se produce en un momento, según destacó la presidenta de Farmaindustria y directora general de Amgen en España, en el que Europa se enfrenta a una enorme presión para atraer nuevas inversiones biofarmacéuticas hacia los países de la UE. “Europa está ante una encrucijada: a pesar de su gran tradición académica e investigadora, no ha sabido transformar esa generación de conocimiento en productos que aumenten el bienestar económico y social”. De hecho, en el ámbito de la industria farmacéutica, el continente era líder mundial en el lanzamiento de nuevos medicamentos para los pacientes en los años 90. En la década de los 2000 perdió el primer puesto ante EEUU. Y en 2024 China superó a Europa por primera vez, relegando a la UE a la tercera posición mundial.
“Necesitamos una apuesta decidida de los líderes europeos por la innovación y la investigación en ciencias de la vida para que Europa vuelva a ser líder mundial. De ello depende no sólo la seguridad sanitaria y la salud de los ciudadanos en Europa, sino también la seguridad económica y la competitividad de los países europeos. Y para que esto suceda los líderes europeos y también los Gobiernos nacionales y regionales deben dar señales decididas de apuesta por la innovación y deben promover medidas que fortalezcan el ecosistema innovador en nuestro continente”, aseguró.
Según expuso Fina Lladós, la mejor respuesta que pueden dar las autoridades tanto nacionales como europeas al actual contexto internacional es «incrementar la inversión pública en innovación, principalmente acelerando la llegada de medicamentos innovadores a los pacientes; favorecer la inversión privada en I+D biofarmacéutica y en plantas de producción de medicamentos innovadores; y generar un marco de inversión que favorezca un verdadero ecosistema innovador que permita transformar las ideas que se generan en el laboratorio en nuevas startups e innovaciones».
En este enlace puede consultarse el informe completo.
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